Los hi-no-ko son unos niños gamberros e inmortales que se pasan la eternidad jugando…
El ejército británico creyó que el incendio de la terminal de autobuses, en el que dos soldados murieron, había sido un acto terrorista, así que volaron por los aires la estación entera. Gao sospecha de Hirano, el profesor de la escuela, y su amigo Koji, de modo que va tras ellos. Sin embargo, justo cuando se dispone a apresarlos, un enjambre de hi-no-ko invade el pueblo y comeinza a asolarlo.





