Miyo necesita ayuda para controlar su don.
Aunque por fin se han comprometido, Miyo sufre por las pesadillas que la asaltan y ha empezado a debilitarse. En esa situación, un hombre llamado Arata Tsuruki se presenta ante ellos y les explica qué son las propias habilidades de Miyo las que están provocando que se debilite, y que solo los Usuba, su familia por parte de madre, pueden solucionar su situación.





