¡Ay,Tom! ¿qué has hecho esta vez?
¡Se ha ido el color!
De los muebles, las paredes, sus padres, del propio Tom…
¡de repente todo parace una película en blanco y negro!
Como si no fuese suficiente para Tom que hayan tenido que mudarse a esa antigua casa en el quinto pino por el nuevo trabajo de su padre. Y por su fuera poco se presenta ese fantasma que, sin embargo, no les extraña a sus padres.
¡Así, Tom decide descubrir por su propia cuenta adónde se ha esfumado el color! Enseguida comprende que no solo estos inmemoriables muros esconden algún que otro secreto…





