De la negra memoria anterior al mundo, Jean Pierre Dionnet y Jean-Claude Gal – el uno descarado y vivaz, el otro sabio y exigente- han echo surgir el más barroco de los wésterns de una edad de bronce bárbara.
Vientos de arena, dioses mudos, rocas petrificadas, guerreros y combates… pesadilla, sueño o juego cruel, a Arn, El de la Mano perdida, no se le olvida nunca.
Un relato magistral, en blanco y negro, que sumerge de lleno en las fuentes mismas de la fantasía heroica.





